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Cumplo 20 años en 15 días. Tengo una empresa. Y no sé exactamente qué viene después.

Este semestre ProjectApp facturó 78 millones de pesos. Debería sentirme increíble. Y sí, en parte sí. Pero también hay algo que nadie te prepara para sentir cuando cumples 20 con una empresa en la mano.

Project App

Equipo de Ingeniería

En 15 días cumplo 20 años. Este primer semestre del año, ProjectApp facturó 78 millones de pesos. Es el mejor semestre en la historia de la empresa. Crecemos, llegamos a México, empezamos a ver qué tan grande puede ser esto. Debería estar escribiendo un post de celebración. Y voy a ser honesto: hay celebración, sí. Pero también hay algo más que no sé muy bien cómo nombrar. Una sensación de que algo cambia. De que el tiempo que tenía para equivocarme 'todavía siendo joven' se está acabando. De que a los 20 ya no es lo mismo decir que estás comenzando.

El 'tiempo de gracia' que nadie te explica que existe

Hay algo que funciona cuando eres menor de 20 y tienes una empresa: el contexto lo hace todo más fácil de justificar. Si algo no sale bien, si un proyecto falla, si un cliente se va — siempre está la comodidad de 'tiene 19 años, está aprendiendo'. Eso no lo dicen en voz alta pero existe. Es una red invisible que amortigua los golpes. Y yo lo sentí. No como excusa — sino como espacio. El espacio de equivocarse sin que el mundo te juzgue con la misma vara. A los 20 ese espacio empieza a cerrarse. Y eso, aunque sea gradual, se siente.

"No es miedo al fracaso. Es la sensación de que las decisiones que tomo ahora van a pesar más de lo que pesaban antes. Y eso es incómodo aunque sea exactamente lo que quería."

— Lo que siento en este momento

Lo que sí sé sobre los últimos 6 meses

78 millones de pesos. Para ponerlo en perspectiva: hace un año ese número era imposible en mi cabeza. No imposible como aspiración — imposible como realidad cercana. Este semestre lo hicimos. Y lo que más me gusta del número no es el número en sí — es lo que representa. Cada peso de esos 78 millones vino de un cliente real con un problema real que resolvimos con software que funciona. Nada de inversión externa. Nada de rondas. Nada de humo. Solo trabajo, metodología, y clientes que vieron resultados.

  • Proyectos en industrias que hace un año no teníamos: más diversidad, más conocimiento.
  • Equipo que creció en capacidad técnica y en cultura de entrega.
  • Primer cliente internacional con México abriendo puertas que Colombia todavía no abre igual.
  • Un viaje a Europa que cambió cómo pienso el tamaño de lo que estamos construyendo.

Lo que no sé — y por qué eso también está bien

No sé si en 5 años ProjectApp será una empresa de 100 personas o una empresa de 10 personas muy bien pagadas. No sé si el mercado internacional va a crecer más rápido de lo que imagino o si va a tomar más tiempo de lo que espero. No sé cómo se ve exactamente el camino entre donde estoy hoy y donde quiero llegar. Y hay algo que aprendí — lentamente, con resistencia — sobre no saber: la incertidumbre no es el problema. El problema es querer resolver la incertidumbre antes de tiempo. Las mejores decisiones que tomé en ProjectApp no vinieron de tener todo claro. Vinieron de avanzar con lo que sabía y ajustar cuando aparecía más información.

Lo que me digo a mí mismo en este momento

Tener 20 años con una empresa que factura, un equipo que funciona, y clientes en dos países es un punto de partida. No un punto de llegada. El trabajo de los próximos 10 años empieza exactamente aquí.

Por qué escribo esto

No escribo esto para que alguien me diga que lo estoy haciendo bien. Escribo esto porque cuando empecé ProjectApp a los 17 o 18, buscaba leer sobre fundadores que tuvieran mi edad y que contaran la experiencia con honestidad — no solo los highlights. Y no encontraba mucho. Entonces si hay alguien leyendo esto que tiene una empresa pequeña, que tiene una edad donde el mundo todavía no lo toma tan en serio, y que siente esa mezcla de orgullo e incertidumbre que yo siento ahora — esto es para decirte que esa mezcla es exactamente lo que se supone que se siente. No hay versión de esto donde todo sea claridad.

Lo que me llevo de todo esto

Lo que me llevo de todo esto

  • 1Los 20 años no son un techo — son el final del prólogo. Lo que viene después es la historia real.
  • 2El 'tiempo de gracia' de ser muy joven se acaba, pero lo que se construyó durante ese tiempo no desaparece.
  • 378 millones en 6 meses no es el destino — es la prueba de que la dirección tiene sentido.
  • 4La incertidumbre sobre lo que viene no es una señal de que algo está mal. Es una señal de que el camino es suficientemente grande para que valga la pena recorrerlo.

En 15 días cumplo 20 años. Voy a celebrarlo. Y al día siguiente voy a volver a trabajar en lo que más me importa construir. Porque eso, al final, es lo único que sé con certeza: que lo que estamos construyendo en ProjectApp vale la pena. El resto lo vamos resolviendo en el camino.

Si estás construyendo algo desde joven y quieres hablar sobre cómo se ve eso desde adentro — escríbeme. Esas conversaciones son las que más me gustan tener.

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