Colombia me enseñó a sobrevivir. El mundo me está enseñando a escalar. Las dos lecciones son necesarias y ninguna reemplaza a la otra.
Construir en Colombia te da algo que ningún mercado cómodo puede darte: la resiliencia de haber hecho funcionar algo donde todo es más difícil. Eso se lleva a cualquier parte.

Project App
Equipo de Ingeniería
Estoy cerrando una semana en la que pasaron muchas cosas al mismo tiempo: proyectos colombianos avanzando, dos prospectos mexicanos con alta intención de compra, la perspectiva fresca de Europa todavía en la cabeza, y el primer semestre de ProjectApp con los mejores números de la historia. Y con todo eso encima, hay una reflexión que quiero hacer antes de que empiece la semana de mi cumpleaños número 20: sobre el papel que Colombia jugó en todo esto. Porque hay una narrativa fácil de hacer que es 'Colombia es difícil, el mundo afuera es mejor'. Y esa narrativa, aunque tiene algo de cierto, está incompleta.
Lo que Colombia te da que ningún mercado cómodo puede darte
Construir ProjectApp en Colombia — con sus ciclos de venta largos, su percepción del software como gasto, sus clientes que negocian el precio, su mercado donde hay que ganarse cada proyecto con más esfuerzo del que parece razonable — me dio algo que no habría obtenido de otra forma: la capacidad de hacer funcionar algo donde las condiciones no estaban dadas. Eso suena a adversidad. Y lo es. Pero también es el entrenamiento más valioso que existe para un founder. Cuando el mercado no te facilita las cosas, desarrollas músculo para crear las condiciones tú mismo.
- La capacidad de vender sin que el cliente te busque — porque en Colombia nadie viene solo a comprarte.
- La habilidad de demostrar valor cuando el precio es la primera objeción — porque aquí siempre lo es.
- La resiliencia de seguir cuando el pipeline se seca — porque en un mercado difícil eso pasa con regularidad.
- El criterio para elegir bien los proyectos que sí pueden salir bien — porque en Colombia el margen de error es menor.
Lo que el mercado colombiano no puede enseñarte
Y al mismo tiempo — siendo honesto sobre lo que Colombia no da — hay cosas que solo aparecen cuando salís del mercado local. La perspectiva de lo que puede ser la conversación cuando el cliente ya llegó convencido. La experiencia de trabajar con un cliente que ve el software como activo estratégico y no como gasto. El entendimiento de cuánto más grande puede ser el ticket cuando el mercado tiene mayor madurez. Esas cosas no las puedes aprender solo mirando hacia adentro. Las tienes que experimentar.
"Colombia me enseñó a construir con las manos. El mundo me está enseñando lo que puedo construir. Las dos cosas son necesarias — pero en ese orden."
— La reflexión de esta semana
Por qué las dos lecciones son necesarias
Hay founders que van directo a mercados internacionales sin haber construido nada en su mercado local. Y eso tiene un problema: el músculo de hacer funcionar algo difícil no está desarrollado. Cuando el mercado internacional también presenta fricciones — y siempre las tiene — no tienen la resiliencia para navegarlas. El orden en que vivimos esto en ProjectApp no fue planeado. Fue el orden que las circunstancias dictaron. Pero mirándolo en retrospectiva, tiene mucho sentido: primero aprender a sobrevivir en el mercado difícil, luego usar esa fortaleza como base para escalar en los mercados más maduros.
Lo que Colombia construyó
Metodología probada en condiciones difíciles. Clientes que llegaron por calidad de entrega, no por precio. Un equipo que funciona sin que todo dependa de mí. La certeza de que cuando algo sale mal, lo podemos resolver.
Lo que el mundo está agregando
Escala de ticket que en Colombia no existe de la misma forma. Clientes que llegan más convencidos y más calificados. La perspectiva de lo que puede ser la empresa en 3 o 5 años si la dirección es correcta. Y la validación de que lo que construimos tiene nivel internacional.
La semana que cierra con este blog
En 15 días cumplo 20 años. El primer semestre cerró con 78 millones — el mejor de la historia. Dos prospectos mexicanos con alta intención de compra. Europa que cambió la perspectiva. Y Colombia que, aunque difícil, sigue siendo parte de lo que somos. No voy a romantizar el mercado local — las fricciones son reales. Tampoco voy a desacreditarlo — todo lo que construimos acá es la base de lo que viene. La tensión entre las dos verdades es exactamente donde vive ProjectApp en este momento. Y esa tensión no es incomodidad — es la energía que me mueve.
Lo que me llevo de esta semana
Colombia como campo de entrenamiento. México como primera cancha internacional. Europa como perspectiva de lo que puede ser. Y los 20 años como recordatorio de que esto apenas está empezando.
Lo que me llevo de todo esto
Lo que me llevo de todo esto
- 1Colombia te da algo que ningún mercado fácil puede dar: la resiliencia de haber construido algo donde las condiciones no estaban dadas.
- 2El mercado internacional agrega escala, perspectiva, y la experiencia de trabajar con clientes más maduros — pero necesita la base que Colombia construyó.
- 3El orden importa: primero aprender a sobrevivir en el mercado difícil, luego usar esa fortaleza para escalar en mercados más maduros.
- 4La tensión entre mercado local e internacional no es un problema a resolver — es la dinámica que define la etapa en la que estamos.
Si nunca hubiera construido en Colombia no tendría la resiliencia para navegar lo que viene. Y si solo hubiera construido en Colombia nunca habría visto lo grande que puede ser esto. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo. Y esa es la realidad desde la que cumplo 20 años en 15 días, con una empresa que está aprendiendo a sobrevivir y a escalar al mismo tiempo.
Si estás en ese punto — entre el mercado local que te formó y el internacional que te está llamando — escríbeme. Es exactamente el tipo de conversación que más me gusta tener.